Empezamos nuestro periplo por la Isla Verde con una caminata tranquila, de dificultad baja, no queremos forzar la máquina ;).
Iniciamos el recorrido en Santa Cruz de la Palma. Desde allí tomamos la calle de la Cuesta, que hace gran honor a su nombre. Este inicio en continua ascensión queda amenizada por las casas que nos encontramos: algunas de ellas abandonadas, otras sencillas y pequeñas, y también nos distraen la vista algunas grandes y elegantes, incluso la que construyó la embajadora francesa en Tailandia, que durante la época colonial francesa elegió las vistas que le ofrecían esta hermosa isla.
A cabo de 2 horas llegamos al barrio de San Pedro, en el municipio de Breña Alta.
A partir de aquí dejamos el paisaje urbano para empezar el camino ascendente por el bosque de la Laurisilva. Aunque en el camino hay 4 fuentes, los Valero nos saltamos una de ellas (involuntariamente), pero ha sido una agradable caminata por áreas de sombra.
De nuevo volvemos a Santa Cruz, pasamos por la oficina de Correos y comprobamos que nuestro paquete con los palos y el botiquin todavia no ha llegado, así que tomamos el autobus para Puntallana,.donde.llegamos a los apartamentos Bodegas Goyo. Goyo es
un tipo simpático y extrovertido que se ha reinventado, dejando su franquicia de compañia de seguros para dedicarse a la agricultura ecólogica y al turismo.
El día acaba en la playa de Nogales, un bonito y tranquilo lugar donde algunos surfistas disfrutan de sus olas.







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